Publicado el: Mie, Mar 20th, 2019

¿DEMOCRATIZACIÓN EN EL PRI?

Adolfo López Mateos es sino el más popular de los Presidentes de México del último siglo, si uno de los favoritos.

En un país de 50 millones, en 1960,  durante su sexenio, de 1958 a 1964, a  López Mateos se le veía con frecuencia en la Plaza de Toros México y en la Arena Coliseo, en las funciones de box. Lo acompañaban unos pocos amigos y la gente lo saludaba con efusividad y respeto.  No necesitaba de un excesivo operativo de seguridad para su protección.

En su sexenio, el país creció a un ritmo de 6.7 por ciento anual; la inflación se mantuvo en 2.28; el salario mínimo creció un 7.92 por ciento anual por encima de la inflación: el dólar se mantuvo en 12.50 pesos.

Por supuesto, no puede soslayarse el hecho de que durante su mandato se reprimió a los ferrocarrileros y a los médicos. La gente lo conocía como López Paseos, por sus frecuentes viajes fuera del país.

Con Gustavo Díaz Ordaz se mantuvo la estabilidad económica, pero después de 1970 llegó el desastre económico para México. ¿Se acuerda de aquello de la docena trágica, por los sexenios de Echeverría y López Portillo? No solo fue la docena trágica, ya vamos para medio siglo de tragedia, con el riesgo de que en este 2019 el país siga la misma ruta.

Y es que con Vicente Fox el país creció a 1.84 por ciento anual, con Felipe Calderón, 1.70 y  con Peña Nieto, 2.4.

Nos quejamos de Peña y ese 2.4 y ahora resulta que Andrés Manuel López Obrador nos ofreció en campaña un 5 por ciento anual, ajusto la cifra a entre 2 a 2.5 y ahora organismos como Fitch Rating, Banamex y el Banco de México  han establecido que el  crecimiento  será de entre 1.0 a 2.1, y algunos lo ubican en 1.6.

Por supuesto, el Presidente no acepta estos análisis y dice que el país crecerá hasta un 4 por ciento y porque él lo dice, quiere que todos le creamos. Esta excesiva confianza en sí mismo, la tenía  Vicente Fox. Una de sus promesas de campaña  fue que el país crecería al 7 por ciento anual. Nos dijo  también, que se crearían un millón de nuevos empleos al año y hasta se aventó la puntada de que en 15 minutos acabaría con el movimiento armado en Chiapas, movimiento que 25 años después sigue  vivo, tan  vivo que desde la selva los  zapatistas le recordaron el 10 de mayo al Presidente López Obrador y en respuesta  dijo que respetaba su derecho a disentir. En cambio llamó neofacistas a quienes lo criticaron por el caso Puebla. Hay tolerancia para unos y para otros no.

En otro tema, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación rechazo reintegrarle el registro al Partido Encuentro Social, que  no obtuvo el 3 por ciento de la votación  emitida en la elección del 2018.

El PES buscará volver a constituirse como partido en la elección del 2021.

Mientras tanto, el PRI sigue adelante en sus planes de que el Instituto Nacional Electoral organice el proceso interno para escoger al nuevo dirigente nacional. Si se autoriza será inédito: el PRI democratizando d su dirigente por primera vez en 90 años.

Después  podría venir la democratización en la elección de los candidatos a puestos de elección.